Las calles de Dallas son lugares vibrantes para caminar, pero los encuentros con perros pueden cambiar su vida en un segundo. Según los datos oficiales de la ciudad de Dallas desde octubre de 2019 hasta septiembre de 2025, miles de personas han sufrido ataques en situaciones cotidianas.
Muchas de estas mordidas ocurrieron mientras las personas simplemente caminaban, manejaban al animal o intentaban detener una pelea entre mascotas. Incluso actos de cariño, como acariciar o alimentar a un perro, terminaron en lesiones serias para muchos residentes.
¿Es caminar por Dallas más peligroso de lo que pensamos?
Los números cuentan una historia alarmante sobre la seguridad pública en Dallas. El dato más impactante muestra que caminar es la actividad más riesgosa, con un total de 26,350 casos de mordidas registrados registrados. Esto representa el 34% de todas los casoss de mordeduras en la ciudad, de acuerdo con información de Dallas Animal Services hasta abril de 2026.
Manejar al animal, es decir tocarlo, manipularlo, guiarlo o restringirle el movimiento, ocupa el segundo lugar con 16,270 incidentes, lo que equivale al 21% de los casos. Estos datos demuestran que el peligro no siempre viene de un perro agresivo a la distancia, sino también de interacciones cercanas.
En tercer lugar, las peleas de perros resultaron en 7 mil ataques a humanos, alcanzando un 9% del total. Muchas personas resultan heridas al intentar separar a los animales. El cuarto dato revela que incluso el afecto tiene riesgos, pues acariciar a un perro causó 5 mil 997 mordidas, 8% de las estadísticas. Finalmente, alimentar a las mascotas registró 2,274 casos, representando el 3% de los incidentes totales en Dallas durante este periodo de seis años.
Qué hacer si me muerde un perro en Dallas
La mejor protección es mantenerte alerta, no correr, ni ver directamente a los ojos a un perro agresivo, así como evitar intervenir en peleas de animales sin el equipo adecuado. Si sufres una mordedura, busca atención médica inmediata y reporta el incidente a las autoridades de Dallas para que el caso quede registrado.
Si un perro te muerde, las cuentas médicas y el trauma emocional pueden ser abrumadores. Buscar ayuda legal profesional es aconsejable porque las leyes de responsabilidad en Texas son complejas. Un abogado con experiencia te puede ayuda a buscar una compensación por tus heridas, al investigar si el dueño fue negligente o si el perro tenía un historial de agresividad.

